
Receta De Patatas Con Salsa Brava Casera
Patatas bravas con salsa casera irresistible
Si hay un aperitivo que nunca falla en una reunión, son las patatas bravas. Con esta receta casera conseguirás una salsa brava llena de sabor, con ese punto picante que las hace tan adictivas. ¡En solo 30 minutos tendrás el aperitivo perfecto listo para disfrutar!
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Despensa
Mayonesa Ketchup Tabasco Pimentón Picante
Consejos para servir
Esta receta de patatas con salsa brava casera es ideal como entrante para compartir con amigos o familia. Si a ti o a tus amigos no os gusta el picante, basta con que elimines el tabasco y uses pimentón dulce, en lugar de pimentón picante. El truco para saber si las patatas están hechas o no es clavar con un pincho o cuchillo la patata para comprobar que estén tiernas por dentro y crujientes por fuera. Otros entrantes que podrías incluir son: empanadas vegetarianas al estilo argentino, ensaladilla de salmón ahumado con aguacate o ensalada de endivias con atún.
En primer lugar, precalienta el horno a 200ºC.
Cuando el horno este a la temperatura indicada coloca las patatas, sin descongelar, en una bandeja para hornear, repartidas por toda ella. Introduce la bandeja con las patatas en el horno y deja que se vayan dorando durante aproximadamente 12 o 15 minutos, hasta que estén a tu gusto. Pon las patatas en una fuente grande para servir a tus invitados y reserva hasta que tengas la salsa hecha.
Para preparar la salsa brava casera utiliza un cuenco mediano y mezcla dos cucharadas de mayonesa con otras dos cucharadas de kétchup. Cuando estén completamente mezcladas y la salsa coja un color rosado, añade media cucharadita de café de pimentón picante y unas 5-6 gotas de tabasco. Remueve todo bien hasta que coja una textura suave y uniforme. Si ves que la salsa está muy espesa para tu gusto, incorpora un poco de agua a la vez que mueves la salsa hasta que se quede perfecta para ti.
Por último, vierte la salsa brava casera sobre las patatas horneadas. Para que las patatas no pierdan la textura crujiente, echa la salsa tan sólo unos segundos antes de servírsela a tus comensales. ¡Y a picar! Por último, piensa que esta salsa brava se puede utilizar con cualquier otro tipo de patata como, por ejemplo, unas patatas fritas con corte tradicional.
